Existe una esencia floral de Bach que se corresponde con la emoción manifestada por el consultante, y tenemos los elementos como para encontrar la/s propias de cada individuo.

bach-flowersLas Flores de Bach son una serie de esencias naturales cargadas de energía que contienen una frecuencia vibracional de cada planta, utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales, como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones.

“Nuestro equilibrio psíquico depende de la calidad de nuestros pensamientos y emociones. Por lo tanto, hay una parte de nuestra conciencia que puede evolucionar a través de estos niveles o estados y, que por estar presente las 24 horas del día, se convierten en una herramienta capaz de proporcionarnos un continuo flujo de energía armonizadora, equilibradoras de nuestra Salud psíquica primero y física como consecuencia de la interrelación psicosomática”.

“Estar sano no significa no estar enfermo. Significa entender la enfermedad como una experiencia que nos da la oportunidad de corregir un estado desequilibrado en nuestra conciencia; significa entender la enfermedad como la crisis previa a un estado de mayor armonía, como un camino que nos llevará a descubrir qué pensamientos, emociones y actitudes nos están enfermando”.

Ningún esfuerzo dirigido únicamente al cuerpo puede hacer algo más que reparar superficialmente el daño, y no hay curación en ello, puesto que la causa sigue siendo operativa y en cualquier momento puede volver a demostrar su presencia de otra forma.

De hecho, en muchos casos, una aparente mejoría resulta perjudicial, al ocultarle al paciente la auténtica causa de su molestia, y, con la satisfacción de una salud aparentemente mejorada, el factor real, no descubierto, puede adquirir renovadas fuerzas.

Si esa persona trata directamente de neutralizar esas fuerzas, mejora su salud en cuando tenga éxito en su empresa, y, cuando se complete el proceso, desaparecerá la enfermedad. Ésta es la verdadera curación, y consiste en atacar la auténtica base de la causa del padecimiento.

No se insistirá nunca lo suficiente sobre el hecho de que todas las almas encarnadas en este mundo están aquí con el específico propósito de adquirir experiencia y comprensión, y de perfeccionar su personalidad para acercarse a los ideales del alma. No importa cuál sea nuestra relación con los demás, nuestro único deber es obedecer los dictados de nuestra propia conciencia, y ésta en ningún momento debe sufrir el dominio de otra personalidad.

Que cada uno recuerde que su alma ha dispuesto para él un trabajo particular, y que, a menos que realice ese trabajo, aunque no sea conscientemente, dará lugar inevitablemente a un conflicto entre su alma y su personalidad, conflicto que necesariamente provocará desórdenes físicos.